Una enfermedad llamada alcoholismo familiar
“Venimos a que le curen. Él es problema. Él bebe y con ello todos sufrimos.”
¿Cuántas veces, como profesional sanitaria, he tenido que hacer frente a tal planteamiento? En la mayoría de las ocasiones los familiares no conocen que el alcoholismo es una enfermedad reconocida por la OMS y la Asociación Americana de Psiquiatría (tipificada en sus manuales dentro del apartado de enfermedades mentales).
Poco cuidado de la imagen, ojeras, habla rápida, dispersión del discurso, ira contenida, llanto descontrolado, cansancio acumulado… ”Él es el enfermo y por su culpa yo estoy así”- dice el/la familiar. ¿Cómo le podemos llamar a esto? Enfermedad familiar del alcoholismo.
De manera muy sutil el alcohol va entrando en la persona (y por ende en su familia). La invade, posee y arruina la vida. El enfermo padece, se resiste, jura no volver a beber. Él es la punta del iceberg de la enfermedad; es el/la enfermo/a etiquetado/a, el/la mal esposo/a, hijo/a, padre/madre, amigo/a… el/la que no tiene voluntad a ojos de la sociedad. La familia, mientras, sufre en un silencio a gritos. Se convierte en “el secreto”. “No se lo digas a nadie”- dice la mamá a sus hijos-, “no ha paso nada”- dice el padre-, “lo dejará, ya cambiará” -piensa la prometida-. La negación, el aislamiento, la tristeza, el rencor, las fantasías de una vida mejor se apoderan de todos. El alcohólico se ha convertido en el centro de todo: disgustos y alegrías, fracasos y esperanzas… toda la familia se ve envuelta y funciona a través de él. Lo que podríamos llamar contagio emocional.
Como psicóloga he visto grandes evoluciones en pacientes que, junto a necesitar terapia individual, asisten regularmente a los Grupos de Familia Al-Anon. Al-Anon es un grupo de personas que tiene un problema común, sentirse afectado por el alcoholismo de un familiar o amigo. Al-Anon se convierte en la segunda familia porque, de repente, los familiares se encuentran con personas que los escuchan, entienden, no juzgan y, en la mayoría de los casos, han pasado lo mismo. Así, el aislamiento y la negación dan lugar a un entendimiento e incluso aceptación de la enfermedad y del enfermo. La persona, el familiar, comienza a poner nombre a lo que ahora ya sí es su problema. El enfado/frustración da lugar a comprensión: es un enfermo, no lo hace para fastidiar ni bebe porque quiere y no le importa nada, bebe porque siente un impulso irrefrenable que no se pasa con buena voluntad, sino con ayuda especializada (en este caso es bien conocida la ayuda que brindan los grupos de Alcohólicos Anónimos). En Al-Anon los familiares aprenden el sentido de la responsabilidad, a atender sus emociones y sus propias necesidades y a tomar decisiones para vivir dignamente. Básicamente, a vivir por y para ellos; recuperan la confianza perdida. Al principio les invade la duda, el miedo, aunque saben que todo lo que han hecho hasta ahora, con buena voluntad, no ha ayudado a solucionar el problema.
Al-Anon es un programa espiritual de vida. No promete milagros pero sí que motiva a cambiar actitudes nocivas para tener una mejor vida.
¿Qué pasa con los hijos? De la misma manera que los/las esposos/as, padres/madres necesitan asistir regularmente a las reuniones para poder compartir, los hijos necesitan un espacio donde puedan entender y ser entendidos, escuchar y ser escuchados. El espacio para hijos adolescentes es Alateen del cual, personalmente, también he visto asombrantes mejoras. La enfermedad es de toda la familia, incluidos los hijos y, nosotros, como adultos, debemos poder brindarles la información y apoyo que precisen.
Los grupos de familia Al-Anon y Alateen ayudan a la persona y a la familia en el problema del alcoholismo, incluso cuando el enfermo escoge no recuperarse. Es muy importante sentir el apoyo y el cariño de sus semejantes para poder vivir en paz una situación tan devastadora como el alcoholismo familiar.
Anna Claret i Martín.
Psicóloga infantil y juvenil. Terapeuta familiar. COPC 11258
Psicóloga del Departamento de Pediatría de USP Institut Universitari Dexeus
Referencias:
- AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA) (2002). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (4ª Ed. Rev.) (DSM-IV-TR). Barcelona: Masson.
- O.M.S. (1992). Décima revisión de la clasificación intenacional de la enfermedades. CIE-10. Trastornos mentales y del comportamiento. Madrid: Meditor.
- GRUPOS DE FAMILIA AL-ANON (1995). Cómo ayuda Al-Anon a familiares y amigos de alcohólicos. EUA.